Otro caso de intoxicación, durante una cita gay a ciegas, en restaurante...

Otro caso de intoxicación, durante una cita gay a ciegas, en restaurante Vip’s

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Imagen: Google Maps.

NAUCALPAN.- A través de su cuenta de Facebook, el historiador y cronista del Movimiento LGBT en México, Alonso Hernández Victoria, dio a conocer  el testimonio de la víctima de un sujeto quien tras conocerlo en una aplicación de ligue gay y encontrarse con él en un restaurante Vip’s de Echegaray en Naucalpan, Estado de México, lo intoxicó añadiendo una sustancia en su bebida.

Ulisex!Mgzn indagó más sobre el suceso y descubrimos que la semana pasada, el hombre que fue víctima de entre 50 y 60 años, quien ha decidido mantener el anonimato, fue encontrado inconsciente en el mismo restaurante y su automóvil hallado en el estacionamiento del lugar con señales de haber sido abierto.

Por otro lado, el caso actual, presenta similitudes con otra situación por la que pasó el columnista de Milenio, Braulio Peralta en agosto del 2015, además del rango de edad de las víctimas, el encuentro se dió en el mismo Vip’s ubicado en Naucalpan, tras una cita a ciegas y donde el responsable le hizo perder el conocimiento con sustancias colocadas en la bebida.

A continuación el relato de la víctima:

“Queridos todos, por ser de interés para todos, les comparto esta nota importante y de URGENCIA sobre el asesino serial y de su modus operandi. Supongo que es el modus operandi de muchos:
Es un tipo regordete que no publica su fotografía de cara, de unos 43 años, moreno claro, cabello negro ondulado, orejas gruesas muy obscuras, manos gruesas grandes y de piel morena, voz “engolada-algo amanerada”, piel de la cara apiñonada algo sudada ¿por nerviosismo? De aproximadamente de una estatura de 1.78 metros y unos 85 kg de peso. En la conversación citó que trabajaba en la constructora ICA, que tenía 4 hijos, el mayor de 22 años, se expresa bien y con cariño de cada uno de sus hijos ¿será cierto?
Al llegar yo a la mesa ya estaba él y “supuestamente” muy amable, ya había pedido dos jarritas de agua de Jamaica. Una para cada uno. Ya había servido agua de las jarritas a los vasos. Se me hizo raro que no haya esperado a que el otro comensal, yo, pidiera lo que deseaba y pidiera por el otro. Aquí fue mi primer aviso de cautela. Le di un sorbito muy muy pequeño, menor a una cucharadita de café y me supo demasiado dulce y me quedó un picor en la garganta. Me insistió varias veces en aligerar lo dulce con las botellas de agua que ponen en el Servicio. Le dije firmemente que ya no quería más de esa agua, que quería de horchata y en ese momento le pedí el cambio a la amable mesera a quien se le hizo raro mi queja de que estaba muy dulce y no me sabía al agua de Jamaica de otros Vips.
Ahora recuerdo que después de que le pedí a la mesera el cambio de agua de Jamaica por Horchata y me trajo la de Horchata. Me dijo que era muy importante el lavarse las manos antes de comer. Se fue a lavar sus manos y al regresar me insistió de que yo me fuera a lavar las manos pues en el volante de mi auto también hay muchas bacterias y gérmenes. Que me fuera a lavar mis manos, cosa que no hice. Ahora, supongo que era para que dejara la mesa con el agua de Horchata y también ponerle la substancia tóxica a la nueva jarrita de Horchata…
Ese pequeño sorbito me generó toda la consecuencia de debilidad y estar varias horas inconsciente.
Por cierto, “curiosamente”, el asesino serial había escogido una mesa de un rincón y “mi lugar” que me había escogido daba de espalda a los demás comensales del Vips de Echegaray y viendo hacia una ventana exterior con poco tránsito de personas ¿Será casualidad su selección para que yo pasara inadvertido para los demás comensales? No se si en esa zona hay cámaras de seguridad. Supongo que por ser una mesa alejada y en un rincón no las tiene. Cambié mi servicio ya que a mí me gusta observar el comportamiento de los demás comensales en un restaurante. Puso una cara de extrañeza por cambiar mi lugar y ayudó a cambiar el servicio con movimientos un tanto toscos.
También es importante señalar la dificultad para mantener una mirada a mis ojos. Sólo eran períodos muy cortos de hacer contacto visual conmigo y regresaba su mirada a los objetos de la mesa ¿Le costaba trabajo hacer contacto visual con su candidato de víctima y mantener coherencia en su discurso verbal y mental?
Después conseguí relatos de que el viene-viene y el Gerente de la panadería de La Esperanza, frente a la entrada del Vips le llamaron a un gran y querido amigo-hermano de nombre Javier. En mi cartera tengo una pequeña lista en color amarillo y enmicada con los nombres de las personas a quien llamar en caso de emergencia y ¡Funcionó!
Mi querido amigo-hermano de nombre Javier fue a verme y en Uber me llevó al Hospital Español entre muchas otras cosas. También le dijo el Policía que una persona, supongo que el asesino, estuvo hurgando en mi auto. No descubrí que se haya robado nada. No sé si tomó nota de mi dirección de la póliza del seguro del auto o … ¿?
¿Qué pasaría si me hubiera tomado el vaso completo? Ahorita ya estaría cremado.
Les comparto esta parte del modus operandi de este asesino serial para aprendizaje y que se difunda.
Más abrazos cariñosos con infinita gratitud a todos los que de una y de otra forma han venido apoyándome con su cariño, comprensión y con su amor, tanto en los momentos que estuve consciente como las horas de total inconsciencia.

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